¿Paso de mudá?... venga de frente... menos paso quiero...
Mudanza de costero a costero, andar majestuoso y en una chicotá...
Amo esta ciudad...
TRAJANO: ¿Herculito, ha visto las imágenes?
Parecidos razonables... obsérvese el emisor de rayos paralizantes del tupé
Previo a la reunión zapa-mariana tras la ruptura de la tregua de eta.
El control perfecto
El fumeta universitario. Portada de la Fábrica Real de Tabacos, calle San Fernando
17 años el mismo concierto, en Sevilla, Punta Umbría, Mojácar... ¡hasta en Sóller!eres_mi_cruz: ...algo le faltaba a aquel sonido. Los ingenieros usaron exactamente las mismas frecuencias, los mismos armónicos, incluso introdujeron la percusión de los martillos y el pulsado de las teclas...
Sin embargo, aquel sintetizador... no sonaba a piano.
Y así pasaron los años, hasta que un día alguien dio con la tecla, nunca mejor dicho: faltaban los golpes de retorno del mecanismo percutor al volver a su posición inicial. El cambio fue espectacular y, alentados por este éxito, se abordó el problema de llevar al teclado, la digitación sobre el diapasón de los instrumentos de cuerda y arco...
En ésas estaba yo hace 17 años. Con la restauración recién terminaba del órgano de la Catedral, se inaguraban los ciclos de conciertos organizados, e interpretados casi en su totalidad, por el padre José Enrique Ayarra, ser supremo con el que aprendí a pronunciar Pachelbel con jjjota, descubrí a Buxtehude, y la Pièce Héroïque de César Franck se convirtió en la banda sonora de mis bloqueos mentales...
de hecho ahora mismo comienza a sonarme en el lóbulo izquierdo.
Aquellos primeros recitales, se daban casi en familia; no había más de cincuenta sillas entre el altar mayor y el coro donde se situaba el intérprete, sentado al teclado bajo el bosque de tubos de la derecha. Siempre quedaban sitios libres. Me sentaba junto al cancel y así podía sentir las vibraciones de las voces graves agarrándome a un barrote...
Era un verdadero placer el sonido de aquel órgano.
Pero año tras año, el aforo se amplió en exceso, y sobre cómo terminaron mis días de oyente extasiado, supongo que debería referirme al funesto día de la ira en el que tuve que permanecer todo el recital a pie parado, bajo el Cristobalita. Después de hora y media de concierto, solamente oyendo registros agudos, el cansancio y la impaciencia me hicieron aplaudir al final de un preludio de Bach...
Unos trescientos viejos clavaron su mirada inquisidora sobre mí, lo cual me produjo un pánico incontrolable, pues más de la mitad eran auténticas chicas Campmany. A todo aquello se añadió, supongo que fruto de mi bloqueo hemiencefálico amenizado por César Franck, la que me pareció ser la voz del Cristobalita diciéndome sobre mi cabeza "precaución amigo conductor, tu enemigo es la velocidad", acompañándose de una patadita con el juanete mojado...
Antes de que sonara la primera nota de la fuga, yo ya había salido a la idem, y corría lleno de oprobio por Mateos Gago...
HÉRCULES: Qué absurdo... una pintura hablando...
vale... no he dicho nada.
(Continuará)
Por menos de 20 euros... quién puede dar más
El gol perfecto
Pincha banda sonora de la consumación del acto
Pincha y mira lo que nos gusta un momio...La acción se desarrolla en un frío salón en penumbra del ayuntamiento.
Don Alfredo persiste en su actitud tumbada en el inservible catafalco
TRAJANO: ¿Nada?
HÉRCULES: Qué va...
TRAJANO: Ya le dije que ponerle ar Betis en el transistó, era un arma de doble filo... como que puede usted haberlo dejao listo y frito der tó.
HÉRCULES: ¡No me diga usted éso pordió!...
¿por qué no lo pincha usted con su gladius hispaniensis, a ve qué pasa?
TRAJANO: ¡¡¡Och!!!... ¡och!... Herculito, me coge un poco desentrenado, pero si insiste usted... será para mí un placer...
(¡tap! ¡tap!)
HÉRCULES: Don Marco Ulpio... le está usted dando de laíto...
no se preocupe que aquí el vecino tiene cota de malla suficiente, mire, mire qué carnes... ¡ay, qué arcarde más lustroso tenemo!...
¡¡¡métale sin miedo, coño!!!
(¡¡¡toc!!!)
¡¡¡Connnñio qué doló más grande!!!, ha pinchao en hueso... sonó a fémur.
TRAJANO: ¡¡¡Ve!!!... ¡se lo dije!... ¡estoy desentrenado!...
HÉRCULES: Pues er nota ni sa inmutado... ni un lagrimón lastimero ha sortado... este está más pallá que pacá...
TRAJANO: Hombrepordió, mire qué chorreón está sortando...
lo está poniendo to perdío y encima se nos va a desangrá...
HÉRCULES: Aquí hay que coser, habrá que llamar a un practicante...
Ipso facto, Don Alfredo se incorpora como movido por un resorte
EL VECINO DE ARRIBA: ¡¿Practicante?!... ¡¡¿Torrijo?!!...
¡¡¡¿dónde hay que firmá?!!!
HÉRCULES: ¡Don Alfredo!
EL VECINO DE ARRIBA: Quillo, Torri... ¿qué hase con un taparrabo, ya hemos llenao la piscina del consistorio?, ¿qué ta dejao... caracolillos en el pelo?... va sobrao macho... ¡¡¡Quillo!!!... ¿tú ha visto la cola que había pa verme, que daba la vuerta a la Catedrá?... ni San Fernando, Torri.
Hércules, Trajano y el vecino de arriba. (Título original: Hércules, Trajano y el que trinca con las dos manos)... los de la Alameda son los famosos, pero los del arco del ayuntamiento tienen mucha más guasa.